Los padres, queramos o no, influimos en los hijos… cada segundo de nuestra vida estamos teniendo un impacto en ellos. Nuestro hijo nos observa, nos mira, está pendiente de nuestras reacciones, de nuestra forma de hablar, de lo que hacemos o no hacemos, de cómo lo hacemos y… si te paras a pensar… ¿cuál es el impacto que quieres tener en él? La clave puede estar en tu mirada, tu escucha, tus preguntas, tus respuestas… Lo importante no es sólo saber lo que hay que hacer (que sabemos que lo sabes), sino sobre todo ser capaz de hacerlo. Te retamos a ir más allá de… ¿qué tal el cole?: 

1. Escucha a tu hijo mirándole a los ojos, esto te ayudará a captar lo que él necesita realmente. Comunícate con tu hijo de manera que consigas conectar, abrir puertas, descubrir recursos y todo su potencial. Cuéntame algo que te haya hecho reír hoy. Dime la palabra más rara o desconocida para ti que hayas escuchado hoy. Cuéntame algo que hayas aprendido hoy y que haya suscitado tu curiosidad; ¿Cuál ha sido tu parte favorita de la comida de hoy?

2. Realiza preguntas abiertas que te permitan conocerle con más profundidad: ¿Qué es lo mejor que te ha pasado hoy en el colegio… y lo peor?; Cuéntame de todo lo que te ha pasado hoy en el cole, lo que más feliz/orgulloso/triste/frustrado/enfadado/aburrido te ha hecho sentir.

3. Procura escuchar más allá de sus palabras, atendiendo más a lo que no diceSi pudieras elegir, ¿con quién te gustaría sentarte en clase mañana y por qué?; ¿A qué y con quién te gustaría jugar en el recreo?; Si aún no lo has hecho… ¿qué te impide hacerlo?; ¿Has ayudado a algún compañero hoy… y cómo? Y a ti, ¿algún compañero te ha ayudado.. y cómo?; Si pudieras elegir el mejor lugar del colegio, ¿cuál sería y por qué?; Si hoy me llamara tu tutora, ¿qué me contaría de ti?; Si hoy hubiera escrito algún profesor en tu agenda para comunicarme algo, ¿qué diría y qué profesor sería?; ¿cuál es la palabra que más repiten los profesores y cuál es tu opinión al respecto?; Seguro que hoy has participado en algún trabajo de grupo, ¿qué papel te ha tocado y cómo te has sentido?; Si una nave de extraterrestres hubiera aterrizado hoy en el colegio, ¿a quién querrías que se hubieran llevado y por qué?

4. Realiza preguntas directas e indirectas que le hagan sentirse más responsable de su actitud en el colegio, tanto dentro como fuera del aula: En general, ¿qué crees que deberían hacer tus compañeros para aprender más en el colegio?, ¿qué crees que podrías empezar a hacer o dejar de hacer para mejorar tu comportamiento?; ¿Con quién crees que podrías ser más simpático y respetuoso?…¿cómo lo harías?; ¿Cuál es tu forma de jugar o estar en el recreo?; ¿Qué suele ocurrir a tu alrededor cuando estás en el recreo? ¿y en el comedor?; 

5. Realizar preguntas que fomenten la empatía y la convivencia: Si mañana fueras tú el profesor, ¿qué propondrías hacer en tu clase? ¿qué te gustaría enseñar a tus alumnos? ¿qué tema tratarías para mejorar la convivencia dentro y fuera del aula?; Si hubiera alguien en tu clase que necesitara algo de ti, ¿qué sería?; Si hubiera alguien del que tú necesitas algo, ¿qué y quién sería?

Escuchando con verdadera atención y realizando algunas de estas preguntas, los padres podemos descubrir cómo se relaciona nuestro hijo con sus compañeros, qué está necesitando, qué valores está honrando y cuáles no, qué le preocupa, si existe algún problema con algún compañero, cómo se siente en el colegio, cómo se relaciona con el profesorado, cuál es su nivel de comprensión y empatía… estamos enfocando nuestra mirada hacia su mundo interior, esencial para hacerle sentir seguro y capaz, tener intereses, suscitar su curiosidad, aprender de los demás y favorecer la convivencia.

302930_246782492033239_226616264049862_732948_2146885013_nEn palabras de Rich Harris, «la educación no es algo que los padres hagan a los hijos, sino algo que padres e hijos hacen conjuntamente»

 

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