El 10% de la vida está relacionado con lo que nos pasa y sobre esto no tenemos control.  El restante 90% está determinado por la forma en que reaccionamos emocionalmente a eso que nos pasa… 

¿Qué son las reacciones emocionales?

Son los modos en los que las personas nos adaptamos al entorno, a lo que nos sucede, lo que percibimos o lo que recordamos. Los sentimientos son el resultado de las emociones, que nos sirven para que puedan ser expresadas a través del lenguaje. Las emociones son estados mentales que surgen acompañados de cambios fisiológicos. No son ni buenas ni malas en sí, sino que son útiles o inútiles según sea la situación.

Algunas de las emociones primarias son:

  • La tristeza, que sirve para resolver conflictos.
  • La alegría, que provoca la activación de la zona neuronal que inhibe los pensamientos negativos y el malestar.
  • El miedo, que sirve para protegernos, permitiéndonos huir o luchar.
  • La ira, que aumenta el riego sanguíneo, proporcionando energía.
  • La sorpresa, que provoca el arqueo de las cejas, aumentando el campo visual.

Algunos consejos para que tu hijo tenga una buena Salud Mental, a través del desarrollo de la Inteligencia Emocional:

  • Trabaja tu propia inteligencia emocional y enséñale a desarrollar la suya. Sabemos que gestionar las emociones no es fácil ni rápido, nadie lo hace a la perfección, es un viaje que dura toda la vida y no se puede delegar… pero es muy gratificante porque a tu hijo le ayudará a comunicarse mejor, a sufrir menos, a vivir con más plenitud y armonía, a madurar, etc.
  • No reprimas a tu hijo cuando llore, ría, ame, se enfade, tiemble… todas sus emociones son suyas y quieren lo mejor para él.
  • Permite que tu hijo conozca, identifique y escuche sus emociones: que exprese y experimente la ira, el miedo, la tristeza o el asco, y no permitas que inhiba su alegría.
  • Permite que cada emoción tenga su espacio. Las emociones son impulsos para la acción, se mueven dentro de tu hijo para comportarse de una manera o de otra e intervienen en la razón para que sea capaz de tomar decisiones en situaciones difíciles.
  • Comunícate con tu hijo desde una perspectiva más profunda, procurando que exprese a través de la comunicación verbal (la palabra) o no verbal (el dibujo, el juego, el arte, la escritura…) lo que está experimentando, desarrollando así su capacidad para nombrar sentimientos y creencias positivas o negativas asociados a sensaciones físicas.
  • Procura que vuestro hogar sea siempre un espacio que le proporcione seguridad, contención, afecto, comunicación, autenticidad y confianza.

El secreto para que tu hijo tenga un buen desarrollo de la salud mental reside en que haya experimentado una relación de apego seguro desde la infancia, se acepte y se quiera a si mismo, pueda tener confianza y seguridad para relacionarse con los demás… y sea capaz de amar.

 ternura

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